¿Por dónde empezar, entonces?
Para un espíritu que capte los fenómenos intelectuales en términos de desarrollo lógico o cronológico, donde una cosa conduce a la otra “como las cuetas de un rosario”, para usar la metáfora benjaminiana, su trabajo ofrecerá poca satisfacción. Está basado, por el contrario, en intuiciones filosóficas iluminadas por experiencias cognocitivas que se retrotraen hasta la niñez. Éstas se “revelan” sólo en el sentido en que se revela una placa fotográfica: el tiempo profundiza el contraste y la definición, pero la impresión de la imagen ha estado allí desde el comienzo. A pesar de las metamosfosis que su escritura sufre en estilo y en forma de expresión, Benjamin se aferró fírmemente a sus intuiciones filosóficas, simplemente porque creía que eran verdaderas.
¿Por dónde empezar, entonces?
Del libro: Dialéctica de la mirada, Susan Buck-Morss.
December 2, 2007 at 12:51 pm
Buenos dias. Mi nombres es Paola Andrea Mendoza. Estoy haciendo un doctorado en el Politecnico de Milan. Encuentro muy intersante tanto la herramienta de la bitacora, como el tema de la tesis de Catalina, porque se aproxima mucho a mi tema de tesis.
Pregunta, puedo tener los mail de Alvaro y Catalina?
Gracias.
P Andrea.